Isabel López-Rivadulla, responsable de Comunicación y Sostenibilidad de SIGNUS, abrió el bloque de sostenibilidad del VII Encuentro con un mensaje directo: las redes de talleres son hoy aliadas insuficientemente aprovechadas en la gestión de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU). Una colaboración mayor entre SIGNUS y las redes no solo es necesaria para cumplir la normativa, sino que se traduce en eficiencia operativa, imagen de marca y compromiso medioambiental para el propio taller.
Veinte años gestionando los neumáticos al final de su vida útil
SIGNUS es una entidad sin ánimo de lucro que lleva dos décadas asumiendo la responsabilidad de gestionar los neumáticos fuera de uso (NFU) en España, en cumplimiento de la obligación legal que recae sobre los productores —cualquier persona física o jurídica que pone neumáticos en el mercado de reposición—. Su trabajo no se limita a recoger; consiste en garantizar que cada neumático recibe el tratamiento que le corresponde dentro del marco regulatorio europeo y del Real Decreto español que regula la gestión de los NFU.
La jerarquía de residuos: tres etapas en las que el taller es clave
López-Rivadulla recordó el principio de jerarquía de residuos que marca la normativa europea y española, y subrayó que el taller juega un papel esencial en los tres niveles:

En la prevención, el taller alarga la vida útil del neumático mediante un correcto mantenimiento del vehículo. En la reutilización —donde el Real Decreto fija un objetivo del 15%—, la normativa exige que cualquier neumático destinado a una segunda vida cuente con un certificado emitido por un gestor autorizado, lo que protege la seguridad vial y evita que neumáticos defectuosos vuelvan al mercado de segunda mano. Y en el reciclaje, las condiciones de almacenamiento son determinantes para que SIGNUS pueda cumplir con sus obligaciones: neumáticos siempre bajo techo, no mezclados con otros residuos, sin cortar ni pintar.
Una autocrítica abierta: hacer al taller parte del sistema, no un mero generador
Una de las ideas más relevantes de la intervención fue una autocrítica franca por parte de SIGNUS: en estos veinte años no se ha conseguido hacer suficientemente partícipes a las redes de talleres en la gestión del neumático usado. La entidad reconoce que las redes son una palanca clave para mejorar el sistema y se compromete a una colaboración más estrecha y cordial, en la que las redes dejen de ver a SIGNUS como «quien viene a llevarse el problema» y entiendan que forman parte activa del ciclo de valor.
“Tenemos que cumplir unas determinadas condiciones para garantizar el reciclaje, y las redes nos pueden ayudar mucho en esta tarea. Todos formamos parte del círculo de beneficio y de valor.”
Más allá de la obligación legal, López-Rivadulla puso en valor la gestión adecuada de los NFU como un activo de imagen y diferenciación competitiva para el taller, especialmente frente a clientes corporativos cada vez más exigentes en materia ESG. El neumático, recordó, tiene un valor negativo en el mercado —cuesta gestionarlo, no se vende—, pero el reconocimiento del esfuerzo colectivo del sector es un retorno tangible.

Isabel López-Rivadulla Responsable de Comunicación y Sostenibilidad · SIGNUS