El Club de Redes de Talleres analizó en su reunión del pasado 21 de julio la evolución del presupuesto que las familias españolas destinan al automóvil. Los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística, homogeneizados en euros constantes de 2016, muestran que entre 2019 y 2025 el gasto medio por hogar en mantenimiento y reparación aumentó un 10,8%. En el mismo periodo, el gasto ponderado en vehículos de ocasión creció un 23%, mientras que el destinado a automóviles nuevos cayó un 24,7%.

El gasto de los hogares españoles en el mantenimiento y reparación de sus vehículos ha crecido de manera significativa desde antes de la pandemia, en un contexto marcado por la pérdida de peso de la compra de automóviles nuevos y el avance del vehículo de ocasión. Esta es una de las principales conclusiones de la presentación realizada durante la reunión del Club de Redes de Talleres celebrada el pasado 21 de julio, elaborada a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística correspondiente al periodo 2019-2025.

Para facilitar una comparación homogénea, todas las cantidades se han expresado en euros constantes de 2016. De este modo, los porcentajes reflejan la evolución real del gasto una vez descontado el efecto de la inflación.

Los resultados muestran que, mientras el presupuesto general de las familias se mantiene prácticamente estancado respecto a 2019, el mantenimiento y la reparación de vehículos ganan importancia. Al mismo tiempo, las familias reducen de forma notable su gasto real en coches nuevos y destinan más recursos a la adquisición de vehículos de segunda mano.

El gasto en talleres alcanza los 570 euros por hogar

El gasto medio anual de los hogares en mantenimiento y reparación de vehículos pasó de 514 euros en 2019 a 570 euros en 2025, medido en euros constantes. Esto supone un crecimiento acumulado del 10,8% desde antes de la pandemia.

La evolución no fue lineal. En 2020, coincidiendo con las restricciones de movilidad y actividad derivadas de la crisis sanitaria, el gasto en talleres descendió hasta los 469 euros por hogar.

Posteriormente se situó en 482 euros en 2021 y en 476 euros en 2022. En 2023 aumentó hasta los 540 euros, descendió a 506 euros en 2024 y volvió a crecer con fuerza en 2025, hasta alcanzar los 570 euros, el valor más elevado de toda la serie analizada.

Solo entre 2024 y 2025, el gasto medio real de las familias en mantenimiento y reparación aumentó aproximadamente un 12,6%.

La evolución resulta especialmente significativa al compararla con el conjunto del presupuesto familiar. Entre 2019 y 2025, el gasto medio total de los hogares descendió un 0,9% en términos reales, mientras que el destinado a talleres aumentó un 10,8%.

Esto significa que las familias no solo están gastando más en términos absolutos en el mantenimiento de sus vehículos, sino que esta partida está ganando peso dentro de su presupuesto disponible.

El gasto familiar permanece por debajo de 2019

El gasto medio total de los hogares españoles pasó de 29.028 euros en 2019 a 28.757 euros en 2025, una reducción acumulada del 0,9% en euros constantes.

La mayor caída se produjo en 2020, cuando el gasto medio descendió hasta los 25.905 euros, un 10,8% menos que el año anterior.

Desde entonces se ha registrado una recuperación progresiva. El gasto se situó en 27.361 euros en 2021, 27.779 euros en 2022, 28.041 euros en 2023, 28.598 euros en 2024 y 28.757 euros en 2025.

Aunque el presupuesto medio de las familias ha aumentado todos los años desde 2021, al cierre de 2025 todavía permanecía ligeramente por debajo del nivel anterior a la pandemia.

En este contexto de estabilidad del gasto general, el crecimiento de la partida destinada al taller pone de manifiesto la relevancia que las familias conceden a la conservación y al funcionamiento de sus vehículos.

El vehículo de ocasión crece un 23% en términos reales

El gasto medio ponderado por hogar en vehículos de segunda mano pasó de aproximadamente 284 euros constantes en 2019 a 349 euros en 2025. Esto representa un incremento real acumulado del 23%.

La serie muestra importantes oscilaciones. El gasto descendió hasta los 229 euros en 2020 y se situó en 243 euros en 2021. En 2022 aumentó hasta los 353 euros, bajó a 297 euros en 2023, volvió a subir hasta los 361 euros en 2024 y cerró 2025 en 349 euros.

A pesar de estas variaciones, la tendencia del periodo es claramente positiva. Una vez eliminado el efecto de la inflación, las familias destinan más recursos a la compra de vehículos usados que antes de la pandemia.

Los datos apuntan así a un cambio en las decisiones de movilidad de los hogares, que recurren cada vez más al mercado de ocasión como alternativa a la compra de un automóvil nuevo.

Este crecimiento puede tener también consecuencias favorables para la actividad de los talleres. Los vehículos usados pueden requerir operaciones de puesta a punto, mantenimiento preventivo, sustitución de componentes y reparaciones asociadas a su antigüedad, kilometraje y estado de conservación.

Se desploma el gasto real en automóviles nuevos

La evolución del automóvil nuevo contrasta de manera muy significativa con la del vehículo de ocasión y con la del mantenimiento.
El gasto medio ponderado por hogar en coches nuevos pasó de aproximadamente 898 euros constantes en 2019 a 676 euros en 2025. La reducción acumulada alcanza el 24,7%, lo que supone una caída de casi una cuarta parte en términos reales.

En 2020, esta partida descendió hasta los 647 euros y en 2021 se situó en 676 euros. En 2022 y 2023 cayó hasta aproximadamente 541 euros, los niveles más bajos del periodo.

Durante los dos últimos ejercicios se produjo una recuperación, hasta los 593 euros en 2024 y los 676 euros en 2025. Sin embargo, el gasto real continúa más de 220 euros por hogar por debajo del registrado antes de la pandemia.

Los resultados muestran que el automóvil nuevo ha perdido peso dentro de las decisiones presupuestarias de las familias. Aunque el gasto se ha recuperado respecto a los mínimos de 2022 y 2023, la distancia frente a 2019 sigue siendo muy considerable.

La combinación de precios elevados, incertidumbre económica, cambios tecnológicos y nuevas prioridades de consumo puede estar contribuyendo a que los hogares retrasen la sustitución de sus vehículos o se orienten hacia el mercado de segunda mano.

El taller gana relevancia en un parque más envejecido

La visión conjunta de las cuatro magnitudes analizadas permite identificar un cambio estructural en la relación de las familias españolas con el automóvil.

Entre 2019 y 2025, el gasto total de los hogares disminuyó un 0,9% en términos reales. En ese mismo periodo, el gasto destinado a coches nuevos cayó un 24,7%, mientras que el correspondiente a vehículos de ocasión creció un 23% y el de mantenimiento y reparación aumentó un 10,8%.

Las familias están destinando menos recursos reales a estrenar automóvil y más a adquirir vehículos usados y conservar los que ya poseen. Este comportamiento es coherente con una prolongación de la vida útil del parque y con una creciente importancia del mantenimiento para garantizar su seguridad, fiabilidad y funcionalidad.

Para las redes de talleres, esta evolución configura un escenario de demanda potencialmente favorable. El crecimiento del gasto real en reparación confirma que el taller está ganando relevancia dentro del presupuesto familiar y desempeña un papel cada vez más importante en la movilidad cotidiana.

Esta oportunidad también exige dar respuesta a un parque más antiguo, diverso y tecnológicamente complejo. La formación de los profesionales, el acceso a la información técnica, la digitalización de los procesos, la eficiencia operativa y la transparencia frente al cliente serán elementos decisivos para aprovechar esta tendencia.

Las redes de talleres cuentan, en este sentido, con una posición especialmente favorable por su capacidad para proporcionar cobertura territorial, servicios homogéneos, formación, asistencia técnica, imagen de marca y confianza al automovilista.

Un cambio en la forma de acceder a la movilidad

Los datos no permiten concluir que el número de vehículos usados adquiridos o de reparaciones realizadas haya crecido exactamente en la misma proporción que el gasto. Las cifras económicas pueden verse influidas por cambios en el tipo de vehículos adquiridos, en el contenido de las intervenciones o en el coste de los recambios y los servicios.

Sí permiten afirmar, sin embargo, que el gasto real de las familias se está desplazando desde la compra del automóvil nuevo hacia el vehículo de ocasión y el mantenimiento del parque existente.
Esta transformación refuerza el papel de los talleres como actores esenciales para sostener la movilidad de los hogares, prolongar la vida útil de los vehículos y garantizar que el parque circulante se mantiene en unas condiciones adecuadas de seguridad y funcionamiento.

* Entre 2019 y el cierre de 2025, España sumó aproximadamente 1,13 millones de hogares, un 6,1% más.